Si nos sentimos responsables frente a la vida no podemos cerrar los ojos ante al estrés que el planeta tierra hoy vive.
El cambio climático es un hecho. Frente a esta realidad, día a día, va empeorando nuestra calidad de vida. Los científicos hablan ya de 10 años en que las cosas han de ser irreversibles.
Si bien es cierto que siempre existieron sequías, inundaciones, tornados, terremotos, huracanes, nunca éstos ocurrieron con tanta asiduidad como en los últimos 10 años. Y nunca tanto la biodiversidad se ha visto amenazada como en la época en que vivimos. Millones de especies están en peligro de extinción y ya es común en el día a día encontrar que tal variedad de hierbas no existe o árboles que cada año van dando menos frutos, flores que no completan su período de maduración, debido a la cada vez mayor radiación ultravioleta que se filtra hasta nosotros a consecuencia de la gradual disminución de la capa de ozono. El ser humano es también víctima de enfermedades llamadas hoy de la civilización, que están relacionadas al estrés que el mismo planeta vive, (depresión, insomnio, ataque de pánico, hipertensión, alergias, colon irritable, migrañas, etc.). |